En una cama de hospital suceden muchas cosas, entre ellas una de las que más se repiten son las clases de historia. Clases magistrales de profesores a punto de jubilarse de la vida y alumnos entregados con lágrimas en los ojos que sedientos de conocimiento preguntan y preguntan intentando saciar un hambre del que saben, a ciencia cierta, que no podrán alimentarse mucho más allá del tiempo que le queda a la clase, antes de que suene el timbre.
¿Y tú? ¿Que hacías en el 2020? -Era empresario y aumenté la plantilla en un 50%. Porque ser empresario es pagar a los funcionarios mediante los impuestos: médicos, profesores y policías cobran de la recaudación, el gobierno sólo recauda, nunca genera, y hay que arriesgarse para mantener la libertad del estado de bienestar para proteger al trabajador sin que el estado le pague el sueldo, eso genera ciudadanos libres que pueden votar sin temor a que sus necesidades básicas se vean afectadas. La libertad se había convertido en una quimera solo accesible a personas que arriesgaban su vida a jugársela. Los funcionarios ya eran una casta, que generaba una red clientelar de votos que perpetuaban al régimen en el poder. ¿Sí? Seguro que serías muy valorado. -Lamentablemente se hacía campaña para que toda la sociedad fuera funcionaria y se atacaba al empresario: se decían cosas como que había que reducir la jornada a 4 días, se decía que trabajar en remoto era una obligación en su casa y sin capacidad de saber si trabajaba o quien sabe jugaba a la videoconsola, si se le llamaba se decía que era un acoso a su trabajo, que no se le permitía trabajar con comodidad y que tanta ansiedad le generaba estrés, se decía que había que confiar en el trabajador aunque su productividad fuera nula y que si las cuentas iban mal la culpa era del gestor. Del gestor claro que no tenía capacidad de decir que eso era una soberana estupidez... El empresario en 2020 trabajaba 7 días a la semana y 10 horas al día mientras recibía ataques de que el que más gana mas debe de pagar... Lo bueno es que al final recibian tanta devolución de iva porque el mercado estaba completamente destruido que no se ganaba dinero ni nada era sólo pura supervivencia un movimiento económico que no generaba valor tan sólo seguíamos por la simple creencia de que mantenerse vivo era luchar contra el régimen. Entre empresas se perdonaban deudas y se rebajaban alquileres, se aplazaban pagos a proveedores y se daban ánimos mutuamente. No había competencia había camaradería entre héroes que sólo querian seguir viviendo de su sudor y esfuerzo sin depender de un político o gobierno que le pagara el pan o techo donde vivir. La libertad de voto era un riesgo para los que los dirigentes tuvieran que rendir cuentas hacia su mala gestión. -¿de verdad?. -De verdad, eran tiempos de completa inversión, no de inversion económica, sino de invertidos. Los malos eran los buenos, y los buenos se convertían en malos. Nada era lo que parecía y si a esa dificultad de contacto con la realidad le sumabas el estrés y la ansiedad constante del miedo, hacía que la sociedad tomara decisiones casi con los ojos cerrados, un caramelo para que los políticos escurrieran el bulto de su nefasta gestión