Ser psicólogo es raro, somos distintos, o por lo menos eso quiero creer, que esto que voy a escribir a continuación sea una normal general y no casos aislados.
El caso es que hoy, me he cruzado con un sujeto con el que he trabajado en un grupo de terapia cognitivo-conductual, y se me ha acercado dándome las gracias, que le he ayudado mucho.
Al mismo tiempo dos alumnos, me han vuelto a agradecer mi implicación en sus prácticas de licenciatura, que están aprendiendo mucho, y que esto es lo que ellos entendían por psicología (la aplicación de las técnicas que hemos aprendido en la facultad).
Poco mas. Hasta aquí la entrada, y os preguntaréis: ¿Qué tiene de raro?
Tiene de raro, que no cobro, en realidad poco tiene de raro ya que hoy en día esa es la norma desgraciadamente. Tan solo una cantidad que me llega para cubrir gastos de desplazamiento y/o corrección de pruebas psicológicas. La institución en la que colaboramos tampoco nos genera ningún beneficio económico. Y eso no es razón para no sentirme útil, afortunado y muy dichoso del trabajo que tengo (lo llamo trabajo porque tengo a mi cargo unas personas que ponen en mí su sufrimiento y unos alumnos que confian en mí para aprender).
Es una profesión rara, la institución es un centro penitenciario y mi satisfacción viene dada por minimizar la probabilidad de reincidencia, que todos vivamos en un mundo menos hostil, soy un fiel creyente, no creyente no, porque es otro concepto. Digamos que soy un fiel seguidor de la tercera ley de Newton: Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto. (wikipedia 5/3/2013)
La acción es la aceptación de la persona y sus circunstancias. La reacción similar será la de empatía hacia la gente que rodea a ese sujeto en su futura libertad. la reacción en sentido opuesto es mi odio hacia el sistema que genera delincuentes.
Por lo tanto ser psicólogo es especial, nuestro beneficio no es económico, ni de estatus social, sino la simple reducción de sufrimiento de una persona y como consecuencia de su entorno.
El caso es que hoy, me he cruzado con un sujeto con el que he trabajado en un grupo de terapia cognitivo-conductual, y se me ha acercado dándome las gracias, que le he ayudado mucho.
Al mismo tiempo dos alumnos, me han vuelto a agradecer mi implicación en sus prácticas de licenciatura, que están aprendiendo mucho, y que esto es lo que ellos entendían por psicología (la aplicación de las técnicas que hemos aprendido en la facultad).
Poco mas. Hasta aquí la entrada, y os preguntaréis: ¿Qué tiene de raro?
Tiene de raro, que no cobro, en realidad poco tiene de raro ya que hoy en día esa es la norma desgraciadamente. Tan solo una cantidad que me llega para cubrir gastos de desplazamiento y/o corrección de pruebas psicológicas. La institución en la que colaboramos tampoco nos genera ningún beneficio económico. Y eso no es razón para no sentirme útil, afortunado y muy dichoso del trabajo que tengo (lo llamo trabajo porque tengo a mi cargo unas personas que ponen en mí su sufrimiento y unos alumnos que confian en mí para aprender).
Es una profesión rara, la institución es un centro penitenciario y mi satisfacción viene dada por minimizar la probabilidad de reincidencia, que todos vivamos en un mundo menos hostil, soy un fiel creyente, no creyente no, porque es otro concepto. Digamos que soy un fiel seguidor de la tercera ley de Newton: Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto. (wikipedia 5/3/2013)
La acción es la aceptación de la persona y sus circunstancias. La reacción similar será la de empatía hacia la gente que rodea a ese sujeto en su futura libertad. la reacción en sentido opuesto es mi odio hacia el sistema que genera delincuentes.
Por lo tanto ser psicólogo es especial, nuestro beneficio no es económico, ni de estatus social, sino la simple reducción de sufrimiento de una persona y como consecuencia de su entorno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario